Hay una creencia errónea acerca del diseño web: Que lo importante es el diseño visual por sobre cualquier otro elemento.
Bueno, lo cierto es que no coincido en absoluto. Ni yo ni nadie del equipo de Pushup.
Y explico porqué:
Porque lo más importante de la web no es lo visual, sino lo que se va a contar y cómo. No es el impacto visual. Es el mensaje.
Recién ahí, cuando tenemos la narrativa plasmada en los textos, podemos pensar en un prototipo de diseño.
Porque el recurso visual tiene que estar para sostener, apoyar y destacar eso que se quiere decir. No para competir y opacarlo.
Tiene que estar para llevar al usuario y guiarlo en el viaje que queremos que haga dentro de la web en vez de abrumarlo y distraerlo con imágenes, carruseles, animaciones y efectos visuales que no suman.
Y aquí también entra en juego la sustentabilidad y la accesibilidad de la web.
¿Cómo? Evitando elementos innecesarios que enlentecen la carga de las webs, interfieren en la experiencia del usuario y consumen más recursos.
Además, la narrativa también es para Google, que necesita entender y diferenciar ese mensaje para ofrecerlo cuando un usuario hace una búsqueda.